Museo iluziona Toledo

Entra en el museo de las ilusiones ópticas y los trampantojos

dejate llevar por las ilusionesópticas de nuestras salas y se, el protagonista de la historia de España.

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MAPA DEL MUSEO

Sala los molinos

Don Quijote de la Mancha​ es una novela escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra.

«Ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla. ¿Qué gigantes?, dijo Sancho Panza. Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas».

Sala de la Catedral

Iniciada en 1226, bajo el arzobispado de Jiménez de Rada y con la protección del Rey Fernando III “el Santo”.

Es levantada sobre el anterior templo visigodo y a su vez sobre la mezquita mayor de Toledo, que ocupaba parte de este mismo espacio.

la Catedral de Toledo está considerada como la obra magna del gótico español.

Sala de la Gargola de san Juan

El monasterio de San Juan de los Reyes, considerado como el edificio más representativo del gótico toledano, fue mandado construir por los Reyes Católicos bajo el patrocinio directo de la reina, hasta el punto de ser citado varias veces en la documentación como «monasterio de San Juan de la Reina».  Un elemento del monasterio que contribuye al misterio de sus gárgolas.

El callejón del diablo

También conocido como el Callejón del Infierno, forma parte de las Leyendas de Toledo.  Cuenta la leyenda que un cristiano noble toledano, Felipe Pantoja, se encontró con una bruja toledana, conocida como “la Diablesa” para pedirle un conjuro para acabar con un competidor, Samuel. Consiguió matar a Samuel con el conjuro y casarse con su novia, Rebecca.

Ajorga de oro

La Ajorca de Oro forma parte de las Leyendas de Bécquer, un conjunto de narraciones de carácter posromántico escritas por Gustavo Adolfo Bécquer ​y publicadas entre 1858 y 1865.  Narra la historia de un joven llamado Pedro, que un día encuentra a su amada María llorando, y ella le cuenta que desearía obtener la ajorca de oro que poseía la Virgen del Sagrario, patrona de Toledo. Pedro decide robar la ajorca pero tiene tanto miedo que cuando entra en la Catedral de Toledo, cierra los ojos. Cuando los vuelve a abrir, mira a su alrededor y ve estatuas de santos, monjas, ángeles, demonios, damas, pajes y villanos avanzando hacia él y se desmaya.  Al día siguiente llegan los encargados de la iglesia y encuentran a Pedro con la ajorca de oro en las manos gritando en dirección a la Virgen: “¡Suya, suya!”. Pedro había enloquecido.

 

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